Enlazando Mundos

Veinte años de silencio. Ese fue el tiempo que mis pinceles estuvieron guardados. El lenguaje del alma no necesita traducción... 🌍

Enlazando Mundos

El lenguaje del alma no necesita traducción. 🌍


Mi historia con el arte no fue lineal. Empecé "tarde", casi a los 40, hastiada de la rutina de ser madre, esposa y trabajadora. Le pedí una señal a Dios: algo donde pudiera crear y a la vez ayudar a otros.

De pronto, me encontré tomando un pequeño lienzo de 5x5 sin saber qué pasaría. 

De ahí brotaron 20 obras y, para mi sorpresa, ¡fue sold out en el primer evento! 💥


Pero la vida tiene sus giros...

Un divorcio difícil me obligó a soltar el arte y volver al mundo corporativo para sobrevivir.


Veinte años de silencio. Ese fue el tiempo que mis pinceles estuvieron guardados.

Fueron dos décadas donde una parte de mí se apagó.


Hasta que sin previo aviso, un pedido me obligó a retomarlo.

Al volver a mancharme las manos de pintura, entendí que mi lugar seguro, siempre había estado aquí.

Hoy, después de tantos caminos transitados, sé que sanándome a mí misma a través del lienzo, ayudo a sanar a otros.


Esta es la motivación que me levanta cada día.


Actualmente, cuando pinto en mi estudio y pese a las incomodidades que la vida nunca deja de presentar, me dispongo a ser el medio para canalizar todo aquello que pocas veces alcanzamos a ver...

Todo aquello a lo que por la prisa de la rutina, nos olvidamos de pausar a observar.

Vertiendo toda mi "locura" y pasión en el lienzo, jamás imagino hasta dónde puede viajar esa energía.

Desde mis raíces en México, pasando por exposiciones en el Soho de Nueva York, Atlanta y Ginebra, Miami, Phoenix, Los Ángeles, Tucson, hasta llegar a la intimidad de un coleccionista europeo.

Es un honor inmenso saber que pedazos de mi corazón han cruzado el océano y hoy habitan en hogares y colecciones privadas en:

🇳🇱 Holanda 🇨🇭 Suiza  🇮🇹 Italia 


Esto confirma que cuando creamos desde la verdad más profunda, el arte encuentra su hogar en cualquier parte del mundo.

Me conmueve saber que cada pieza se dirige a un nuevo rumbo, a ser parte de una historia propia.

Gracias por permitir que mi arte cruce fronteras.


Pero sobre todo, agradezco la hermosa lección que me tomó tanto tiempo integrar:

Nunca es tarde para volver a ser tú.


¿Alguna vez has dejado una pasión en pausa?
Cuéntame en los comentarios. 👇 


Comentarios
Unirse a la conversación
Escribe tu comentario…
Aún no hay comentarios en este artículo
Te puede interesar
Accede con tu cuenta de Patricia Dosamantes
¿Ya tenes cuenta?
Iniciar sesión
Cerrar X